La Pax Hispánica: Un breve resumen

La Pax Hispánica: Un breve resumen

Duque de Lerma y Felipe III, imagen de https://www.ocesaronada.net/que-fue-la-pax-hispanica/

Álvaro González Díaz

Todas las grandes potencias, los imperios hegemónicos o las civilizaciones se caracterizan por un periodo de auge, de supremacía o de crisis incluso, y son esos momentos los que caracterizan una época y su denominación. Normalmente esos hechos que describen la época o el periodo son sustantivados, es decir, se les pone nombre.  En este caso, merece la pena hablar de la hegemonía española en el mundo y para ello hay un periodo que ha sido caracterizado como Pax Hispánica. Con este término nos referimos a ese periodo que caracterizó la política exterior española dentro del contexto de la hegemonía de la Monarquía Hispánica.

Según John Elliott, la expresión Pax Hispánica (paz española) hace referencia a una parte del periodo de la Hegemonía Española en el mundo. Esta paz caracterizó un periodo de política exterior pacifista, 1598-1621, durante el reinado de Felipe III y su valido el Duque de Lerma.  La expresión supone un símil con el concepto antiguo de “Pax Romana” y que, por tanto, se ha extendido a otros periodos de hegemonía de una potencia.

Si bien el concepto hace referencia a un periodo de paz los autores coinciden en que este periodo es el “siglo de la crisis”, aunque no habría que englobar en esta caracterización a todos los países de Europa ya que no todos progresaron económicamente ni todos retrocedieron económicamente. Sin embargo, sí que se podría hablar de un periodo de transición entre el feudalismo y lo que en el siglo siguiente comenzaría a vislumbrarse como capitalismo en su forma más primitiva.

En este sentido, Esparza (2019) establece que a pesar de no ser un periodo de total paz, pues se contabilizaron unas 150 batallas aproximadamente[1], España consiguió ciertas victorias en la diplomacia internacional y se firmaron varios tratados de paz:

La paz de Vervins de 1598, con la que se cierra la participación española en las guerras de religión de Francia.

El Tratado de Londres de 1604, que puso fin a la guerra anglo-española de 1585-1604.

La Tregua de los Doce Años de 1609, que puso un paréntesis en la Guerra de los Ochenta Años iniciada en la revuelta de Flandes.

En el interior, se decidió la «solución final» del problema que suponía la existencia de una minoría no asimilada como los moriscos, que fueron expulsados en 1609.

Sin embargo, aparte de las consecuencias de algunas de estas decisiones, así como la corrupción (institucionalizada desde la figura del propio valido), tuvo mucho que ver la crisis secular del siglo XVII, debido en gran parte a esa expulsión de los moriscos que, según los autores incrementó la despoblación en varias zonas como Valencia, así como el descenso de las remesas que llegaban desde América, cuyo comercio se desviaba cada vez más hacia Holanda o Inglaterra como consecuencia directa del auge de la piratería de esas dos potencias. En este sentido, los piratas británicos y holandeses llegaron a establecer enclaves comerciales y colonias en islas que servían de puntos clave para la América española.

La Pax Hispánica es consecuencia directa de la Hegemonía política que se alcanzó con la Monarquía Hispánica de los reyes anteriores como Felipe II, Carlos I y los Reyes Católicos que alcanzó un periodo de predominio político no solo en Europa sino que se podría establecer que ese poder fue universal. Con ello, se configuró un período de predominancia de los «valores españoles» dentro de la escala europea. Los autores establecen que la verdadera Pax se encontraba en el interior de los dominios de Felipe III remarcando la estabilidad política, la organización administrativa o la gran intelectualidad que surgió a consecuencia del desarrollo y la implantación de las universidades (Alberto Ibáñez, 2019). En este sentido, el periodo de Paz coincide con el auge del Imperio Español y, a la par, con el desarrollo de la “moda” española en la que confluía también el Siglo de Oro español en el que la cultura española fue vanguardia del mundo.

Por lo tanto, la Pax Hispánica es un periodo de cierta paz, calma política con respecto a España –y a grandes rasgos-, que definía la constitución política, militar y cultural de una sociedad que sin saberlo era vanguardia del mundo. Una sociedad que se caracterizó como “de picaros” y que exportaba su forma de ser a los territorios europeos, americanos y sus demás colonias repartidas por el resto del mundo, influyendo de manera decisiva en la preponderancia política.

Cesar Cervera (2019) establece que la herencia que Felipe II deja a su hijo Felipe III estaba envenenada haciendo hincapié en la escasez del flujo de la plata americana que destrozaba a los castellanos así como la corrupción y la carroña de los prestamistas que devoraban los ingresos tras la suspensión de pagos en 1596 (la tercera de ese siglo). Aunque el autor destaca que verdaderamente la “auténtica enfermedad” era la partida de gastos, ya que solamente el mantenimiento de la casa real suponía un coste para las arcas públicas del 10% del presupuesto anual.  De aquí, por tanto, se deduce que firmar la paz era una gran necesidad económica para Felipe III debido al gran descontrol en gastos que había desde tiempos de Carlos V.

Muchos autores coinciden en que la política del Duque de Lerma aunque necesaria era también vergonzante. El valido de Felipe III realizó un cambio sustancial en la política exterior de la Monarquía Hispánica. En este sentido, se pretendía reducir los costes en defensa mediante una política exterior pacifistas. Con esta política firmó la paz con los herejes y en muchos casos se “dio la mano” con los turcos como afirma Cervera (2019). Sin embargo, aunque las intenciones de esta paz fueron buenas sus resultados, por el contrario fueron decepcionantes ya que este periodo de tregua no hizo otra cosa que permitir al enemigo rearmarse.  

Es con la muerte de Felipe III cuando la Monarquía Hispánica vuelve a la política belicista de la mano de su sucesor, el rey Felipe IV. Esta política exterior e interior belicista llevaría a España a la ruina económica y política. Felipe IV entrará de lleno en la Guerra de los Treinta Años que, a escala europea, enfrentó a numerosas potencias y que, consecuentemente, desplazaría a España como potencia hegemónica en Europa.

CONCLUSIONES

La Pax Hispánica fue un periodo de relativa paz que sin embargo no acabó con los problemas de España en Europa sino que más bien los reavivó con consecuencias negativas para la economía y política de la Monarquía Hispánica. En este sentido, como se ha visto, habría que establecer que aunque se consiguieron varios tratados de paz y una relativa victoria en la diplomacia española cabria establecer este periodo como un periodo de paz armada y guerra fría ya que cuando los enemigos de la Monarquía Hispánica estuvieron preparados volvieron a la guerra contra España. Así pues ese periodo de calma tensa no sirvió más que para alargar la agonía en la que España parecía estar inmersa y sus enemigos supieron aprovecharlo muy a su favor ya que España se desangró económicamente.

En el terreno político España gozó de relativa calma debido a la política pacifista que era necesaria a su vez. En este sentido, la Monarquía Hispánica siguió siendo la primera potencia militar y económica a nivel mundial a pesar del expansionismo francés, británico y holandés así como del poderío otomano. Por ello que para mantener ese poder mundial habría que luchar y haciendo honor a la verdad se puede establecer que la Pax Hispánica fue un espejismo a nivel internacional pero cabe clasificarlo así debido a que las luchas eran menores o menos importantes si lo comparamos con los periodos anteriores de Felipe II y Carlos V, por lo tanto la paz en el Imperio Español nunca fue total.

La Paz cerró en falso varios conflictos sobre todo con Francia y las Provincias Unidas de Holanda y España contra sus pretextos tuvo que invertir más medios para esa paz anhelada ya que conforme se cerraban conflictos por un lado se abrían otros por otro lado. Pues si se lograron tratados y treguas en Europa los piratas berberiscos, ingleses y holandeses hostigaron los territorios españoles en América y Asia en este periodo.

BIBLIOGRAFIA

CERVERA, C., La estafa de la Pax hispánica: la tregua de alcance mundial que desangró al Imperio español, ABC Historia, 06/2019, https://www.abc.es/historia/abci-estafa-hispanica-tregua-alcance-mundial-desangro-imperio-espanol-201906120148_noticia.html

ELLIOTT, J., La España Imperial (5ª Ed.), Vicens Vives, 2012

ESPARZA, J., Los Tercios, la esfera de los libros, 2019

IBAÑEZ, A., La leyenda Negra, historia del odio a España, Books4pocket, 2019


[1] Concretamente Eduardo Ruiz de Burgos en su segundo volumen, “Pax Hispánica”, relata de manera brillante las 119 acciones militares en las que los españoles fueron protagonistas en Europa entre 1609 y 1618.

«Todas las picas suman, únete al cuadro»
Si te ha gustado este contenido, ¡compártelo!