427 años de la muerte de Alejandro Farnesio, el brillante soldado de los Tercios

Hace 427 años, un 3 de Diciembre de 1592 moria a los cuarenta y siete años de edad en la abadía de Saint Vaast, Arras (Francia) Alejandro Farnesio, según Bernal «junto a Alba, el militar más brillante de la monarquia española». Figura de primerisimo nivel que ha tenido un papel destacado en nuestra historia, paradogicamente poco conocido, como así lo denuncia Henry Kamen. Su biógrafo Leon Van der Essen declara » Alejandro Farnesio Principe de Parma, es una de las figuras de la historia del siglo XVI, tanto por su genio militar como por su habilidad política que supera de lejos a la mayor parte de sus contemporáneos.»

Alejandro Farnesio Duque de Parma y Piacenza, bisnieto por parte paterna del Papa Paulo III y nieto por línea materna, del emperador Carlos , fue un personaje singular aparte de su origen ilustre, por sus cualidades políticas y militares, desenvueltas paralela y complementariamente, su juicio y visión, su valor en numerosas acciones bélicas en las que intervino. Destacó por su habilidad en el uso de la ingeniería en operaciones militares (por ej. en la toma Amberes el famoso puente farnesio) lo que vemos sobradamente en los Paises Bajos. Fiel a su rey Felipe II a pesar de las acusaciones de sus enemigos. Su gestión como Gobernador de los Países Bajos (1578-1592) marca el momento culminante de su biografía. Antes había luchado contra el turco en Lepanto, había acudido al socorro de su tio y amigo D. Juan de Austria demostrando su valía en la Victoria de Gembloux. Nombrado Gobernador de los Paises Bajos con 33 años, como explica Luis de Carlos su mandato estubo cubierto de éxitos políticos y militares lo que llevó a que el territorio bajo el mandato de Felipe II avanzó más que nunca desde el inicio de la rebelión. Gracias a Farnesio las provincias del sur se mantuvieron fieles al catolicismo y se estableció una barrera con las provincias calvinistas del norte donde puede encontrarse el origen de las actuales Belgica y Holanda.

Vazquez de Prada lo describe como de talla media más bien pequeña, cuerpo delgado pero musculoso, y pleno de fuerza y en su rostro de tinte bronceado destacaban sus ojos negros. Resistente a la fatiga podía pasar noches sin dormir. En su madurez, su arriesgado carácter, templado por la experiencia, había adquirido una gran prudencia. Este conjunto de excelentes dotes hacían de el un jefe ejemplar, querido por sus soldados que le seguían sin vacilar, pues además les trataba con afabilidad, hasta el punto que se asegura que conocía a muchos poe sus nombres. Sabia ejercer su autoridad y mantener una perfecta disciplina mostrándose implacable con sus subordinados.

Tras una vida de lucha, sirviendo a su rey, el 11 de Noviembre de 1592 salió de Bruselas por última vez hacia la frontera Francesa, paró en Hal y por Valenciens se dirigió y estableció en Arras donde encontro la muerte.

Conforme los deseos de su testamento, sus restos fueron trasladados a Parma, donde actualmente reposan en la Iglesia de la Santa María della Steccata en una sencilla urna, con el nombre de Alexander y sobre ella su casco y su espada.

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